Archivos de la categoría ‘Historias de Casas embrujadas’

La noche había estado pesada, y las niñas se habían quedado solas al cuidado de la hermana mayor y un primo. Mientras las niñas dormían, los dos primos mayores continuaban en la sala viendo televisión, en eso, el primo, que no vivía en la casa, decide subir a ver cómo están las niñas ya que ha oído ruidos en el segundo piso. La prima decide acompañarlo y ambos suben.

Cuando abren la puerta de la habitación de las niñas, algo extraño sucede, el cabello de una de las niñas se encuentra ligeramente levantado y cuando ven bien, pueden ver una figura incorpórea peinando los cabellos de la pequeña.

Se asustan y tiemblan, pero cuando quieren gritar, la figura se les acerca hasta ponerse frente a ellos y les dice “Váyanse”. Los niños, asustados, salen corriendo y se encierran en una de las habitaciones esperando el regreso de los padres.

En la habitación, la muchacha le cuenta al primo que esas apariciones son comunes en la casa, y que siempre hacen cosas como la que acaban de ver. Desde ese día, el primo no vuelve a quedarse a dormir en casa de sus tíos, ni prolonga sus visitas más allá de las 9 de la noche, por si acaso la mujer que peinaba a su pequeña prima se le vuelva a aparecer.

¿Te sorprende? Historias como estas tienen todos. Esta es la historia de un alumno de mi prima, que vive en Punta Hermosa. Si tienes más historias como estas ¡Cuéntanosla! Cuéntame una Historia

© Wendy Wong Writer

bulto negro

 

 

Cuando era pequeña, me contaron diferentes historias que incluían la presencia de un extraño bulto negro que se movía… entonces uno salía corriendo asustado y cuando volvía ya no había nada… ¿Te ha pasado?

En la casa de B siempre había penado, en especial en esa zona del patio de atrás de la casa donde se encontraba plantado un árbol de plátano.

B y yo éramos muy niñas entonces y eventualmente nos reuníamos para estudiar o hacer trabajos grupales. Como nuestras familias se conocían, me podía quedar sola, siendo pequeña (7 años), en su casa, sola con B estudiando, o cuando terminábamos, jugando en el patio.

Al lado del patio trasero de B, estaba una entrada al local de su tio. Y un día entramos a jugar allí ya que estaba vacío. Jugábamos tranquilas hasta que de pronto vimos que un extraño bulto negro había aparecido sobre unas sillas a lo lejos. Al comienzo pensábamos que se trataba de una bolsa, pero entonces el bulto empezó a acercarse y a ir creciendo como si quisiera adoptar alguna forma.

B y yo nos asustamos y salimos corriendo hacia el otro extremo de la casa buscando a la tía de G que en ese momento estaba a nuestro cargo. Cuando volvimos, el bulto negro se había ido, y creyeron que había sido solo nuestra imaginación.

B y yo aún nos acordamos de este episodio. ¿Ilusión? ¿Realidad? En aquella época se me pasó por la mente la leyenda del coco ¿Te ha pasado algo similar? Cuéntame una Historia

IMG_1714Los juegos de las escondidas suelen ser bastante entretenidos, pero no para todos, a veces, el lugar donde eliges esconderte puede traerte más sorpresas de las que imaginas, y muchas no tan agradables.

F había estado jugando a las escondidas con sus primos menores en la chacra de los abuelos. En eso, F es una de las niñas que tiene que esconderse entre el amplio campo, y no escoge mejor lugar que detrás de una casucha vieja que quién sabe por qué hace años se encontraba cerrada con candado.

Muy segura de hallarse a salvo, la curiosidad de F pudo más que su entusiasmo por el juego y entonces se le ocurrió espiar por los agujeros de la casucha de madera, a ver qué era aquello que había adentro.

Para su sorpresa, dentro de la casa se vislumbraba a un hombre, pero era un hombre extraño que parecía tener fuego en los ojos y que parecía colgado de unos palos. Cuando el hombre se dio cuenta de que lo miraban, empezó a acercarse hasta el pequeño agujero desde el cual F lo espiaba.

En un inicio F se quedó paralizada, pero entonces, como si el alma le regresara al cuerpo salió corriendo hasta la casa familiar y se escondió debajo de una de las camas.

Cuando los mayores lograron sacarla de ahí, F no podía pronunciar palabra, e hicieron que le rezaran para que se le pasara el susto. Cuando le hubieron rezado y pasado el huevo F pudo contar lo que había visto.

Cuando fueron a ver la casa, no vieron a nadie dentro, y por precaución volvieron a cerrarla con candado, quién sabe quizá en el lugar se encontrara atrapada el alma de algún condenado o jarjacha de esas zonas, dijeron, y era mejor tenerlo dentro.

Anabelle - Museo Warren

Ya se estrenó Annabelle, y para quienes como yo XD aún no han podido ir a verla, aquí les va la historia de esta muñeca y algunos datitos más que iré soltando.

Anabelle – La muñeca “poseída”.

Disculparán las comillas en lan palabra “poseída”, pero es que realmente no es un objeto que exactamente lo estuviera y a lo largo de esta historia les irá la explicación.

Donna era una joven que se fue a estudiar a la universidad y por ello se tuvo que alejar de casa. Como despedida, la madre de Donna le obsequió una muñeca de trapo (sí, no es la muñeca que vemos en la película), y de hecho es un modelo de muñeca bastante famosa en EE.UU creada con el fin de recolectar fondos para prohibir las vacunas en los niños a causa de que su creador perdió a su hijas tras que esta fue vacunada en el colegio contra la viruela, pero esta es otra historia.

Tras haberle sido obsequiada la muñeca por su madre, Donna viaja para estudiar en la universidad, y se instala en una casa junto con una amiga. Tras instalarse en la casa, Donna empieza a notar que la muñeca empieza a “comportarse de forma extraña”: se mueve de una habitación a otra, aparece en diferentes lugares, en diferentes posiciones, etc.

Pero las travesuras de la muñeca no pararon allí, en la casa empezaron a aparecer notas escritas en rojo donde podían leer mensajes como “Ayúdanos” o “Ayuda a Lou”, además, hasta en una oportunidad, cuando las jóvenes se ausentaron por un tiempo de la casa, al volver encontraron frente a la puerta, en una posición extraña, a la pequeña muñeca con las manos cubiertas de algo que parecía ser sangre. Asustadas por este último hecho, las chicas llamaron a una medium.

La medium a la que llaman, tras realizar un ritual quija, les dice a las jóvenes que la muñeca se encuentra poseída por el espíritu de Annabelle Higgins, quien supuestamente es una niña de 7 años que falleció en el lugar años atrás, cuando aún no existían los departamentos, y que lo único que quería era quedarse en la casa con ellas. Las jóvenes se conmueven con lo que les dice la medium y le dan permiso al espíritu de quedarse en el lugar e interactuar con ellas.

El permiso que le concedieron las jóvenes a la muñeca, a quien entonces empezaron a llamar Annabelle, empeoró las cosas en la casa. Desde ese momento Lou, el novio de Donna, quien no quería a la muñeca en la casa, empezó a tener pesadillas con Anabelle, donde esta lo ahorcaba (y en efecto aparecían las huellas en el cuello de Lou al despertar).

Y un día que la amiga de Anabelle y estaban en la casa, esperando mientras Donna llegaba, oyeron ruidos como de pasos en el cuarto de la joven, cuando fueron al cuarto no encontraron a nadie, sino solo a Anabelle sentada en una esquina. El joven sintió una presencia extraña en la habitación y se acercó a la muñeca para tocarla, de repente, se detuvo porque sintió que algo lo arañaba en el pecho y al descubrirse notó los recientes arañazos.

Como Annabelle había superado los límites de la tolerancia de los jóvenes, y ya que estos estaban bastante asustados con los hechos, mandaron llamar a un sacerdote, quien al llegar a la casa vio la necesidad de llamar a los Warren, unos parapsicólogos y expertos en temas panormales. Los Warren acudieron a la casa de Donna y compañía y les explicaron lo siguiente:

La muñeca no estaba poseída por ninguna niña de 7 años. Aquella, era más bien un instrumento para captar la atención de las jóvenes, ya que lo que realmente sucedía, es que quien controlaba lo que “hiciera” Annabelle, era un demonio cuyo objetivo era posee a Donna.

Los Warren hicieron que se bendijera la casa de Donna y su amiga, y se llevaron a Anabelle a su casa (a un almacén), donde la guardaron, no obstante Anabelle seguía haciendo de las suyas, por lo que fue colocada en una urna, y bendecida por un cura (quien sigue haciéndolo cada mes).

Se dice que quien se burle de la muñeca o la toque en el museo, sufrirá inevitablemente una incidente peligroso.

 

No se olviden seguirnos en Facebook 😉 ya saben Cuéntenme una Historia

La Caja Dybbuk es una pieza que según lo que se cuenta se halla maldita. El nombre que presenta esta caja “Dybbuk”, es el nombre que la religión judía le da a un demonio que, según se cuenta es capaz de poseer a alguien, ya sea este humano o animal. El Dybbuk, según se piensa es el alma de alguien que murió, pero que no pudo acceder al infierno, por lo que también fue expulsado de aquel, motivo por el cual se ha transformado en este ser, que tiene la misión de poseer un cuerpo para concluir la obra que dejó inconclusa cuando estuvo vivo.
La conodida Caja Dybbuk, también llamada Caja Maldita, perteneció a una anciana judía, que tras su muerte, dejó la caja en un depósito de su casa. La caja no fue abierta hasta que la nieta de la anciana la vendió a un mueblero, quien tras poseerla trato de devolvérsela a la joven, quien la rechazó.
La caja es causante de desgracias, como muertes repentinas de ataques al corazón, súbitos incendios, entre otros. Quienes la han poseído y se han librado de ella, dicen que durante el tiempo que la tuvieron en su poder, sucedieron eventos paranormales en su casa, y que además, solían tener pesadillas con una anciana, y es que, según se sabe, en la caja, cuando el mueblero logró abrirla, encontró un mechón de pelo de la anciana, además de peniques, una losa, una capullo de rosa seco, una copa, una vela, y la palabra “shalom”.
La mencionada caja ha sido incluso ofrecida en Ebay y fue adquirida por un Museo de Misuri. Se cuenta que quien tenga la caja original la reconocerá por el extraño olor a amoniaco que posee y que emana de aquella en especial en horas de la noche.
¿Comprarías esta caja? ¿Conoces más objetos malditos como este?Cuéntame una Historia

Fue hace muchos años, cuando era pequeña y jugaba con mis primos en la chacra, al lado de la casa del abuelo. Las chacras de Ica son grandes, y las casas de las familias, no están tan cerca. La pampa también es grande. Ese día, jugábamos a las chapadas y escondidas, una mezcla de los dos juegos cuando de repente, se me ocurrió esconderme detrás de una especie de depósito que había en la chacra. Uno de esos depósitos de adobe que parecen un cuartito pequeño. El cuartito tenía todas las puertas y ventanas cerradas, con candados, como si se guardara algo muy importante, o peligroso dentro.

Mi curiosidad, me distrajo un momento del juego, y quise ver qué había adentro de ese depósito. Noté que había un agujero en uno de los ladrillos de adobe y me empiné para ver. Dentro había un hombre, o lo que parecía un hombre muy raro, al que se lo veía la cara, y de repente vi sus mano huesudas acercándose, estiradas hacia ese agujerito por donde yo miraba. El miedo me paralizó, pero seguí mirando hasta que pude ver uno ojos que asustaban y que parecían se muerto, y sali corriendo desde la chacra hasta la casa del abuelo, y no paré hasta esconderme debajo de unas mantas.

Los que jugaban conmigo, vinieron tras de mí, y los mayores también. Cuando me preguntaron qué pasó, solo dije que había un hombre dentro de la casa, que quería atraparme. Todos fueron a ver, quitaron los candados de la casa, pero no había nadie. Años más tarde, la casa se cayó con el terremoto de Ica, me pregunto si el hombre que vi y que no estaba allí habrá desaparecido con la casa, o estará penando por la chacra.

Hace unos días me contaron algo que pasaba por el barrio donde antes vivía, ahí les va la historia.

Se dice, que durante las noches, cuando el silencio colma las calles, se oyen unos ruidos como de cadenas en los techos, además de como si caminaran por sobre las casas.  Cuando se oyen, todos están en sueño profundo y son pocos los valientes que todavía se hallan despiertos y se atreven a subir al tejado para saber de qué se trata. Me cuentan, que una noche, el papá de una amiga se atrevió a subir porque el ruido no lo dejaba dormir; para su sorpresa, se encontró que sobre su tejado, se elevaba una figura humana, de espaldas, toda vestido de negro. El hombre tenía un arma, y amenazó a la figura con ella, se dice que la figura volteó, y mostró el extraño rostro de una mujer. El hombre asustado disparó su arma y la extraña mujer salió volando de su techo.

Algunos creen que esta mujer es posiblemente una bruja, y que no es la única que anda vagando por el barrio durante las noche. Otros piensan que puede tratarse de una Qarqacha, un ser de la mitología andina que se divide de su cuerpo humano durante las noches, para pagar sus culpas incestuosas.

En Punta Hermosa existen muchas casas preciosas habitadas por la élite limeña, que muchas veces son dejadas al cuidado de guardianes cuando pasa la temporada de verano. Mucha de esas casas son alquiladas en la temporada baja. Una de aquellas, es la Casa del General, cuya dirección no diré para evitar ciertos inconvenientes, pero se ubica por el malecón.

En fin, una prima mía hace guardianía en esa casa, y si bien no duerme en la misma casa, sino, en un cuarto anexo, en el patio de aquella, puede decirme que no existe persona que alquile esa casa que aguante más de un mes en ella ya que el fantasma que habita dicho inmueble, se encarga de hacerles la vida imposible.
Uno de los últimos inquilinos de la casa, fue una vidente que tampoco aguantó el mes en el interior y que le dijo a mi prima, que tuviera bastante cuidado si entraba a la casa porque al general, cuyo espectro habitaba este hogar, no le agradaba que ingrese gente que no sea de su familia.
Un día, por causas que escapaban de sus manos, y con la autorización de los dueños, mi prima y su bebé, se quedaron en la sala de la casa a dormir. Grande fue la sorpresa de ella, al comprobar que la casa penaba, ya que le arrancaban las sábanas, e incluso llegó a ver la forma del general en el inmueble. Ella solo atinó a cubrirse junto a su bebé, hasta la cabeza e insultar (como le enseñaron en su pueblo), para que dejaran de fastidiarla.
Ella procura no entrar en la casa a pernoctar, aunque el terco espectro ya ha osado presentársele una vez al pie de su cama. ¿Conseguirá alguien permanecer más de un mes en la mencionada casa si huir espantado por el espectro del general?
Cuéntame una Historia

 

¿Conoces la casa de la que te hablo o alguna similar?

La maldición del Niño Llorón. Cuenta la leyenda, que hace muchos años atrás existió un pintos llamado Bruno Amadio. La historia suele decir que Bruno Amadio no tenía mucha fama con sus pinturas, fue entonces que al parecer hizo un pacto con el diablo para que sus obras tuvieran fama; se cuenta que dicha fama empezó a aparecer a medida que comenzó a pintar un retrato conocido como “El Niño Llorón”, una pintura en la que se ve reflejado el busto de un niño que derrama una sola lágrima y que parece adquirir un misterioso resplandor naranja.
Se dice que Amadio, consiguió vender como cincuenta pinturas a ilustres personajes de su comunidad, lo sorprendente fue, que a poco tiempo que las pinturas se colgaron en los muros de las casas de los compradores, la residencia de aquellos ardió hasta consumirse totalmente. lo extraño era, que lo único que se mantenía en pie de la construcción, era el misterioso cuadro del niño llorón.
Se cuenta, que todavía existen cuadros y litografías del mencionado niño, que maldicen a quien los posee, causando incedios en sus propiedades. Lo interesante, es que la pintura no puede ser destruida, porque aunque se intente quemársela, no se consiguen los resultados deseados; se cuenta además que quien trate de destruirla, será maldecido con mala suerte.

Existen personas que cuentan algunas cosas del origen de la pintura, en las que se dice que posiblemente el alma de los niños esté atrapada en los cuadros y que aquellos niños pintados fueron víctimas de Amadio, quien fuera en su época un pedófilo, aunque esto último es un dato sin confirmar.

¿Tienes algún cuadro del niño llorón? ¿Conocías la historia? Déjanos un comentario en Cuéntame una Historia ¿Te animarías a comprar un cuadro así?

Hace algún tiempo nos reunimos en casa con mi papá y mis primas, entonces surgió una historia muy peculiar que vista a futuro puede causar cierta risa, pero que, a quien le pasa, en el momento, suele ponerle los pelos de punta. Llamo a esta historia el fantasma anfitrión y tiene como protagonista a una de las calaveritas que hay en mi actual casa y que pertenecieron a mi fallecida abuela.

Pues bien, años atrás, cuando mi papá vivía en esta casa y yo todavía ni existía, había un amigo al que le gustaba venir de improvisto a visitarlo para salir a andar por allí. Un día no había nadie en la casa, todos había salido a diferentes sitios y el amigo estuvo toque y toque la puerta. Era tan insistente que en eso alguien le contesta desde dentro y le dice “No hay nadie” el amigo dice “ya (el nombre de mi papá)  no bromees, abre” y de dentro vuelve a responder una voz que le repite “No hay nadie”. El amigo se da media vuelta algo molesto y se va. En el camino se encuentra a mi padre y se sorprende un poco de verlo allí cuando hace poco a creído que le ha contestado desde dentro de la casa.

Mi padre le dice que obviamente no ha sido él quien le contesto, porque no estaba en la casa y que además no había nadie en la casa porque todos habían salido. Vuelven juntos y en efecto no había nadie más en la casa. Al amigo poco le faltó para salir corriendo de la casa y no volver en un buen tiempo. Papá cuenta esta historia riéndose, porque dice que seguramente fue alguna de las calaveritas que cuidaban la casa y que simplemente hacía lo que tenía que hacer: cuidar mientras no hubiera nadie en ella.