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Las Jarjachas, son seres de la mitología andina que, a diferencia de los condenados o almas en pena, son realmente personas vivas. Las jarcjachas, físicamente, adoptan distintas formas, según las historias, aunque la más popular es la de mitad hombre y mitad llama. Para que una persona se vuelva una jarjacha, ha tenido que cometer un acto incestuoso.

Las Jarjachas, reciben este nombre, por el peculiar sonido que las identifica “jar-jar-jar” y que es la antesala de su ataque. Se cree que la Jarjacha es capaz de hipnotizar o atraer a su víctima para luego asesinarla.

En ciertas historias, se dice que la Jarjacha no es consciente de que lo es, ya que la transformación se da durante la noche, y en horas del día es una persona normal. También se dice, que en ciertos casos su fin no es asesinar, sino simplemente asustar a los pobladores. Otro mito alrededor de las Jarjachas, es su rasgo de inmortalidad, se piensa que las personas más viejas de una población, cuya edad no puede revelarse, pueden ser unas jarjachas, ya que como estas, nunca mueren por causas naturales.

En la costa, a las Jarjachas se las suele llamar “lloronas”, y suelen caracterizarse por caminar bastante rápido, por lo que es casi imposible atraparlas. Del mismo modo, estos seres, presentan como alas, y suelen vestir siempre de negro.

El mito dice que es recomendable no enfrentarse solo a uno de estos seres, y que si se los enfrenta, es mejor hacerlo en grupo y portando, entre sus utensilios sogas de pelo de llama, crucifijos y armas de metal que asustan a la Jarjacha. Los mitos de captura de Jarjachas en la costa, muestran que estas no logran ser plenamente identificadas. En un caso local, me contaron hace poco, que hace como veinte años los pobladores de la localidad donde vivo atraparon a una “llorona” y la apalearon, al parecer, la llorona logró escapar, pero a todos les pareció muy sospechoso, ver al día siguiente, a una de las mujeres más viejas del distrito, llena de vendas.

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Existen diferentes mitos andinos que tienen a mujeres como protagonistas, uno de aquellos es el Mito de la Uma. Uma, es una palabra quechua que traducida al español, se entiende como “Cabeza”, no obstante, el término “La Uma”, se utiliza además, para designar a la cabeza voladora, un ser mítico y nocturno, que tiene relación con las brujas de los andes.

Se dice que La Uma, es siempre una mujer joven que tiene la peculiaridad de tener los cabellos sueltos y muy largos. Para identificar a una Uma, es necesario saber que aquella no se deja visitar en ciertos días de la semana, cuando su cabeza se separa de su cuerpo y sale al campo buscando nuevas víctimas. Por lo general, los días en que la uma no puede ser visitada, es los martes y jueves, aunque hay quienes dicen que tampoco los viernes.

La Uma, prefiere como víctimas a hombres, especialmente jóvenes. Si la Uma (cabeza voladora) para por entre las piernas de su víctima, aquel morirá irremediablemente; se dice también que si el cuerpo de la Uma es destruido (Quemándole con sal el cuello cercenado), aquella se verá obligada a andar sin dirección esperando un hombre al cual adherirse y del cual vivir hasta que lo consuma totalmente.

Una forma, que según cuentan, es ideal para liberarse de la Uma, es pasando entre árboles espinosos a los que La Uma teme. Pasar por dichos árboles, si se tiene a una Uma pegada o persiguiéndolo, hará que sus cabellos se enreden en los espinos y quede atrapada hasta morir.

 

¿Conocías el mito de La Uma? Pues Cuéntame una Historia

¿Te suena conocido el término? Yo me enteré de este por algunas historias que me contaron así que te contaré un poco a ti, primero déjame contarte una historia.

Hace tiempo a un joven, cuyo nombre no diré, lo perseguía, según cuentan sus familiares, un espíritu errante. A este joven se le aparecía el espectro de una mujer que lo acosaba ya sea con su presencia, dándole pesadillas, tratando de ahorcarlo mientras dormía, jalándole  las sábanas entre otras cosas. El chico bajo de peso y se enfermó por el acoso de dicho espíritu. Su familia, asustada con lo que estaba sucediéndole al hijo deciden llevarle donde uno de esos señores que rezan y a los que suelen llamar curanderos.

Un curandero es, en nuestro país (y posiblemente en muchos otros países de tradición andina) un hombre capaz de aliviar padecimiento a base de hierbas y también de ciertos rituales: pasadas de cuy, pasadas de huevo, baños de florecimiento y por supuesto las famosas “mesadas”.

Bueno, la familia de este joven lo llevó con el curandero, quien le dijo, luego de evaluar a este chico que aquel era asediado por un espíritu errante femenino, a este lo podía haber encontrado de forma accidental o, podría caber la posibilidad de que alguien, posiblemente alguna persona malintencionada se lo había enviado confiando en que le hiciera daño y se consumiera. Este viejito curandero era bastante sabio así que decidió hacer una mesada. Según me contaron, para realizar esta actividad ritual necesitó de un determinado número de personas (cuya cantidad exacta no recuerdo). Estas personas tenían que reunirse por una determinada cantidad de días dentro de los cuales el viejito practicaba la famosa mesada que consistió, en líneas generales, en alejar a ese espíritu errante del joven; según me contaron el viejito hizo, ya que este espíritu errante era muy fuerte, que el espíritu malo fuera absorbido por sí mismo, para de ese modo no vuelva a molestar al joven y también, de esa manera, con el poder que él tenía, estuviera controlado y no hiciera daño de nuevo.

El joven se alivió, desde entonces la actividad anómala que le pasaba al rededor se calmó y el viejito siguió con su trabajo de curandero hasta que falleció varios años después en circunstancias naturales (era bastante mayor).

Las personas que me contaron esta historia no entraron en detalles sobre lo que se hacía en una mesada así que decidó investigar y esto es lo que encontré:

La mesada es un ritual andino, mediante el cual el curandero reúne a un grupo de personas para que lo ayuden en su objetivo. En la mesada el curandero limpia  a los participantes (haciendo las famosas “limpias”, que hace que todo el daño y las energías negativas que tienen los participantes se vaya y así se encuentren listos para enfrentar al mal por el cual se realiza la mesada). Antes de esto se forma la mesa ritual, a la que se debe el nombre de mesada. En esta mesa ritual se encuentran elementos personales del Curandero que son los… digamos talismanes que le dan poder para combatir a las energías negativas a las que se enfrenta.

Una vez que los elementos necesarios están en la mesa y se ha invocado a Dios y a los protectores del chamán (que varían según cada uno); y que se ha hecho la limpieza de los participantes, se sigue con el ritual. Leía en foro de participantes de mesadas que, tras la limpia se empieza a llamar a uno por uno de los visitantes (si es una mesada colectiva) y se le hace pasar por algunas labores (rituales), una de ellas es bailar al son de unas maracas, estas ocasionan que los demás participantes puedan ver en quien danza, a la persona que le ha hecho daño a este y que, el chamán sepa qué tipo de daño le han hecho y hace cuanto. Si el daño ha sido solicitado solo una vez y solo una vez ha sido hecho el ritual contra la persona, la persona tiene mayores probabilidades de aliviarse (de hecho lo hará). Existen casos donde el daño es más severo, según cuentan hay brujos malos que tienen pactos con seres demoníacos y que hacen rituales con el fin de matar a la persona a quien le encomiendan; según cuentan, sobre estos últimos caso, es más difícil erradicar el mal porque intervienen elementos como: dar de comer arena de muerto, entre otros que son tan fuertes que prefiero no mencionar.

Vale decir además, sobre las mesadas, que el curandero se enfrenta, no a la persona dañada sino a la sombra que se crea de esta (Sombra en término mágicos y negativos) y que es la que posee todo el daño. Una vez que se derrote el daño de la sombra la persona afectada se verá aliviada.

Los rituales de  curanderismo, como la mesada puede durar varias sesiones o una sola, dependiendo del daño. Por lo general aquellas empiezan en la medianoche cuando las sombras son mas notorias y terminan al amanecer, cuando los visitantes se van portando amuletos para protegerse (muchos de ellos ya aliviados).

¿Has tenido experiencias directas o indirectas con mesadas o los llamados daños? Pues Cuéntame una historia

Muchas veces hemos oído de pequeños singulares historias acerca de ella. La primera impresión que tenemos muchos es a través de los cuentos infantiles que nos narran nuestros padres o que oímos en el colegio porque nuestro profesor o algun compañerito nos lo cuenta.

Pero ¿qué son las brujas? Cada pueblo tiene su propia versión sobre ellas. Hace poco leyendo algunos libros de la tradición Norteamericana, por ejemplo, la bruja es una mujer que hace un pacto con el demonio dentro de un área desolada. A partir de dicho pacto le servirá para siempre y saldrá en las noches de luna llena (luna muerta) a celebrar los aquellares, volando por los cielos para encontrarse con otras mujeres como ella y realizando diferentes rituales y sacrificios en su honor.

En la época colonial en el Perú las brujas eran mujeres que al igual que las anteriores, realizaban un pacto demoniaco a cambio de algún favor que requirieran: atraer el amor del ser amado, fortuna, entre otras cosas. Los mitos dicen que aquellas mujeres no pueden tocar el agua bendita, que si se les pide rezar lo harán al revés o realizando increíbles convulsiones, entre otras cosas.

¿Qué es una bruja en el Perú actual? ¿Existe una definición de la misma? Actualmente el término ha perdido el uso anterior y es más común usarlo para referirse  (hablando “profesionalmente) a mujeres que son capaces de predecir el futuro, realizar amarres u otras cosas similares.  Los pueblos más alejados de las urbes conservan aún algunos mitos sobre brujas. Cachiche por ejemplo es la historia viva de las brujas (aunque ya trataremos en otro artículo sobre esto).

En la cosmovisión andina, por ejemplo existen algunas historias de un ser que se conoce con el nombre de Uma. Su historia es interesante ya que se la podría entender como una bruja si se la mira desde la cosmovisión citadina.  La Uma es siempre una mujer y por lo general joven que tiene los cabellos largos. La Uma tiene una habilidad letal tanto para ella como para su adversario: puede dividirse, separar su cuerpo de su cabeza . Se dice que existen días claves en que cuerpo y cabeza se encuentran separados y cuando ocurre la cabeza (uma en quechua) sale volando por los terrenos rurales en busca de hombres, se cuenta que si esta se topa con uno y cruza entre sus piernas puede matarlo. En algunas leyendas de la Uma se dice que esta se adhiere al hombre y empiza a chuparle la vida.

¿Tienes alguna historia de Brujas? ¿Habías oído las historias de Uma Paula? Pues cuéntanos una historia de Brujas.

Por cierto, antes que se nos pase ¿Has ido al Presbítero Maestro?, en este cementerio católico del siglo XIX donde los suicidas, brujas y no católicos estaban prohibidos de ser enterrados existe, cerca del mausoleo de los héroes una curiosa tumba decorada con una escoba y una lechuza ¿adivina quién se encuentra enterrada ahí? Pues sí, adivinaste bien, una bruja.

También te contaremos varias historias y leyendas de ese cementerio en nuestras próximas publicaciones.