Posts etiquetados ‘fantasmas’

La tumba en la carretera

Publicado: 11 julio, 2017 en Creencias
Etiquetas:,

Seguramente, en algún momento has pasado por la carretera y has visto una especie de tumba muy pequeña, como la que se coloca sobre los panteones. En esas tumbas, que parecen pequeñas casitas, suele estar el nombre de alguien, o a veces su apodo. Por la ruinas de pachacamac hay una, pero hay muchas en realidad.

Siempre tuve curiosidad por saber por qué las colocaban hasta que me contaron que era porque en algún momento debió haber pasado un accidente en ese lugar, ya sea un atropello o un choque de autos. El punto es que por creencia, se colocaba una tumba en el lugar del accidente, aunque debajo de aquella no hubiera ningún cuerpo. ¿El motivo? Pues era la única forma de que el alma del muerto de forma imprevista, descansara en paz.

Pero esa no es la historia que voy a contar aunque mucho tiene que ver. María era una señora muy buena, madre del amigo de un tío mío. María, como era de buen corazón, un día vio una de estas tumbas en la carretera, y como pasaba seguido por ahí y veía que nunca tenía flores ni velas, se compadeció del alma de dicha tumba y le puso su veladora: no debió hacerlo.

Dicen que no es bueno hacer esto con muertos que no sean conocidos porque si han estado abandonados mucho tiempo tienden a pegarse y seguir a quienes muestran bondad hacia ellos, esto no es malo si es un alma buena, se dice, pero si es un alma mala, entonces tendrás problemas. El alma de la tumba en la carretera, era un tanto posesiva, de esa manera, en la casa de María empezaron a pasar cosas extrañas: cosas que cambiaban de lugar, vasos que se rompían e incluso cosas que azotaban sobre la puerta.

Mi tío me cuenta esta historia porque un día se quedó a dormir en casa de María cuando visitaba a su hijo, y no pudieron descansar tranquilos. Y es que al parecer al almita no le gustaba las visitas masculinas ya que empezó a tirar los zapatos contra la puerta de la habitación, vasos, entre otras cosas.

Y por eso… hay que tener cuidado con ser demasiado buenos con las almitas que no se conocen…

No sé si sea cierto, una exageración, o qué se yo. Pero me pareció una historia interesante para compartir. ¿Conocían la creencia de las tumbas en las carreteras? ¿alguna vez han puesto algún presente en ellas?

Anuncios

La noche había estado pesada, y las niñas se habían quedado solas al cuidado de la hermana mayor y un primo. Mientras las niñas dormían, los dos primos mayores continuaban en la sala viendo televisión, en eso, el primo, que no vivía en la casa, decide subir a ver cómo están las niñas ya que ha oído ruidos en el segundo piso. La prima decide acompañarlo y ambos suben.

Cuando abren la puerta de la habitación de las niñas, algo extraño sucede, el cabello de una de las niñas se encuentra ligeramente levantado y cuando ven bien, pueden ver una figura incorpórea peinando los cabellos de la pequeña.

Se asustan y tiemblan, pero cuando quieren gritar, la figura se les acerca hasta ponerse frente a ellos y les dice “Váyanse”. Los niños, asustados, salen corriendo y se encierran en una de las habitaciones esperando el regreso de los padres.

En la habitación, la muchacha le cuenta al primo que esas apariciones son comunes en la casa, y que siempre hacen cosas como la que acaban de ver. Desde ese día, el primo no vuelve a quedarse a dormir en casa de sus tíos, ni prolonga sus visitas más allá de las 9 de la noche, por si acaso la mujer que peinaba a su pequeña prima se le vuelva a aparecer.

¿Te sorprende? Historias como estas tienen todos. Esta es la historia de un alumno de mi prima, que vive en Punta Hermosa. Si tienes más historias como estas ¡Cuéntanosla! Cuéntame una Historia

© Wendy Wong Writer

Las historias de fantasmas siempre se han encontrado entre mis favoritas, y es que es difícil encontrar alguna persona que no tenga una que contar. Hoy fue una velada entre primas y obtuve historias nuevas. Titulo esta historia “El niño en el camino”

niño_oscuro

G trabajaba hacia muchos años en el club de la U que se encuentra en un camino desde la Antigua Panamericana Sur, o al menos así lo recuerdo.

Cuando querías ir al club, antes de llegar a sus atractivos, tenías que caminar por un largo camino desolado hasta dar con el control de seguridad, en ese trayecto algo extraño le pasó a G.

©wendywongwriter

Terminaba el turno de G y era de noche, pese a que era verano, un extraño frío se sentía en el ambiente. G y su hermana, junto a una amiga, estaban en el sendero a las cabinas de seguridad y en el trayecto se separaron por aproximadamente 3 minutos, tomando G la delante.

En eso, mientras G caminaba, vio venir en el camino a un niño. Intrigada G saludó al niño, quien muy educadamente le devolvió el saludo y se detuvo a conversar. G, preocupada porque un niño pequeño andara tan tarde por aquel desolado lugar le preguntó ¿A dónde vas?, a lo que el niño contestó: A mi casa. G, quien aún sigue siendo algo distraída se despidió diciéndole, “Ok, pero ten cuidado, es muy tarde”, tras ello, el niño simplemente se despidió y siguió caminando en dirección opuesta a G, por donde venían su hermana y la amiga.

G decidió quedarse en ese punto del camino hasta esperar que su hermana y su amiga la alcanzaran. Cuando dieron con ella les preguntó ¿Vieron al niño?, a lo que estas contestaron -¿Qué niño?. G explicó entonces lo que acababa de pasar y las tres muchachas apresuraron su camino hacia las cabinas de seguridad para avisar de la presencia de un niño en esa zona. Cuando llegaron los de seguridad les dijeron que lo que habían visto era una aparición típica del lugar que a veces solía interactuar con los visitantes y que solía hacer presencia cuando la noche caía y menos gente había en el sendero. Las jóvenes dudaron, pero no pudieron seguir replicando cuando el de seguridad les cuestionó – ¿Si hubiera sido un niño real no creen que ustedes también lo hubieran visto? si es el único camino que hay por esa zona.

Si tienes alguna historia similar, no olvides compartirla. Síguenos también en nuestro fanpage.

 

“O” no suele tenerle miedo a la oscuridad, ni a los fantasmas, y eso que de joven tuvo que pasar indirectamente por hechos bastante extraños relacionados con hechizos y magia negra, pero pronto empezaría a temer.

Eran las 3 de la mañana, la hora favorita de los demonios para hacer sus apariciones; y “O” dormía tranquilamente. Por cosas que pasan “O” abrió los ojos y vio frente a él, en el aire, unos pequeños pies.

Con temor, “O” fue levantando la mirada hasta darse cuenta que frente a él se encontraba el cuerpo de una niña de cabellos largos colgando. “O” quiso gritar asustado pues no habían niños y menos niñas en su casa.

Se paró de la cama, corrió a prender la luz y la niña colgada había desaparecido. Aquella noche “O” prefirió dormir en la sala a en su habitación por si la niña volvía a aparecerse.

¿‪#‎Sueño‬? ¿‪#‎Aparición‬? ¿‪#‎Fantasma‬?

La niñita de la casa de “O” se ha seguido apareciendo a diferentes personas. ¿También tienes historias como esta?
Cuéntame una Historia

hospital-555092_1280

 

X es enfermera y en ocasiones tiene historias interesantes para mí que me traen recuerdos de algunas historias que la gente cuenta. La última historia de X me recordó ese mito que dice que los muertos tardan 3 días en irse de este mundo definitivamente, es decir que luego de muerta una persona su alma no termina de irse de esta tierra hasta tres días después ¿Lo habían oído? Les contaré la historia de X.

Aquel día, X como enfermera, atendía a pacientes terminales de cáncer en el hospital en el que trabaja, uno de los más conocidos de Lima. X le dio aquella vez al paciente una dosis  (indicada por el médico) para prácticamente sedar al paciente y que no sintiera dolor durante su agonía. Tras administrar el cóctel de medicinas los familiares del paciente ingresaron a la habitación para despedirse y X estuvo atenta hasta el final pues era su deber. La despedida fue muy cruda y X no pudo evitar conmoverse. Los familiares se fueron y el paciente siguió profundamente dormido.

A los pocos días el hombre con cáncer terminal falleció y X no se enteró sino hasta la noche de su guardia, un día después de su muerte. X descansaba unos minutos de su guardia en un cuarto especial que tienes para las enfermeras en aquella clínica. En los quince minutos que tenía de descanso hasta hacer su nuevo recorrido, X pudo sentir una extraña respiración en su oído. Era de madrugada y no había nadie más en la sala de descanso y X tuvo la sensación de que se trataba de aquel paciente que había visto ser despedido. X, conocedora de las enseñanzas de su abuela, sobre espantar fantas, dijo algunas lisuras y ordenó al extraño ser retirarse. Acto seguido, X se paró, fue hacia la puerta del descanso y “Zas” La puerta se abrió de golpe y una de las técnicas apareció empujando con fuerza.

La técnica se disculpó por haber golpeado a “X”, pero “X” se extrañó porque realmente no la había lastimado ya que se encontraba a algunos metros aún de ese lugar del área de descanso. La técnica entonces se extrañó y dijo que había estado tratando de abrir la puerta por varios minutos y viendo que no podía había empujado y habría jurado que había chocado con algo antes de terminar de abrirla.

 

X supo que al día siguiente el suceso se repitió con otra enfermera que tuvo el turno nocturno. Un día después del tercer día de la muerte del paciente, X tuvo una nueva guardia nocturna y nada extraño pasó esta vez en la sala de descanso para enfermeras del hospital, el espíritu aparentemente, ya se había marchado.

 

¿Conoces historias similares? Cuéntame una historia

ojo rojoEn el hospital hay noches donde el ambiente se siente sumamente cargado. No solo por los nuevos casos que ingresan y que te pueden poner los pelos de punta, sino por las personas que dejaron este mundo en sus habitaciones y que parecen no darse cuenta de que ya no están en este plano.
Cuando a B le tocó hacer guardia aquella noche, no se esperó llevarse un considerable susto.
Aquel día, a B le tocaba administrar medicinas a sus pacientes a las 3 de la mañana, sí, a esa hora cuando dicen que el diablo se burla de Cristo y hace de las suyas.
Fue entonces que B llegó al cuarto 311 donde se encontraba un hombre con esclerosis múltiple, totalmente dormido. B administró la medicina y cuando fue a darse la vuelta, vio que el closet de aquella habitación estaba abierto, y se acercó a cerrarlo.
Grande fue la sorpresa de B al acercarse el Closet y ver dentro unos ojos rojos que la miraba y que salieron huyendo cuando B se aproximó. Quitándose el miedo de encima, B abrió la puerta por si alguien se escondía dentro, pero no había nada.

Ese no fue el único día que los ojos rojos se vieron en el cuarto 311 de aquel hospital de #Lima. Enfermeras del turno noche, dicen no solo haber visto los mismos ojos, sino incluso haber oído un ruido que sale desde dicho armario a la misma hora, si acaso, se les ocurre cerrar la puerta del closet… como si alguien quisiera salir de allí. 

Sabes otra historia de fantasmas en hospitales? Cuéntame una Historia

El Cementerio Presbítero Matías Maestro, es el cementerio más antiguo de Lima. Aquel fue inaugurado en mayo de 1830 y aunque la fecha del primer entierro se registre en dicha época, fue mucho después que la gente de Lima recién se animó a enterrar a sus muertos allí, ya que era el primer cementerio en extramuros, es decir, que no se encontrara en las clásicas catacumbas de las iglesias.

La antigüedad de este cementerio, ha hecho que en aquel se encuentren tumbas de ilustres personajes como presidentes, historiadores, grandes pensadores, poetas, religiosos y hasta héroes del país. Visitar el cementerio es una experiencia única, que permite no solo conocer la última morada de insignes personajes, sino también conocer tumbas que son verdaderas obras de artes.

Hace algunos años, tuve la oportunidad de visitar este cementerio cuando realicé una investigación sobre epitafios para la Universidad. La verdad nos colamos, porque no te dejan entrar al menos que tengas a un familiar enterrado allí. Llevamos flores, para que nos permitieran el ingreso, y poder así leer los epitafios que necesitábamos para nuestra investigación. Fuimos como antes del mediodía. La primera impresión fue espectacular y nos recibió la escultura de un extraño árbol que parecía seco, entonces no lo sabíamos, pero se trataba del árbol de la muerte.

Tomada en el Cementerio General

Tomada en el Cementerio General

El árbol de la muerte, fue una imagen que vimos repetida en muchos nichos del cementerio. Así que nos dio curiosidad e investigamos un poco. El árbol de la muerte estaba en muchas tumbas del siglo XIX, especialmente y según supimos, podía estar en relación al árbol de los colgados, y también  con el árbol de la vida, de cuyo fruto naciera la condena a muerte de los hombres.

El día que fuimos al cementerio, nos atrapó uno de los cuidadores, pero como nuestra visita no tenía malos fines, nos contó algunas cosas del cementerio para ayudarnos a nuestro trabajo y aumentar nuestro interés por el recinto.

Como este blog es para contar historias, te contaré alguna de las historias que nos contó el cuidados del Presbítero.

Existen criptas subterráneas en el cementerio, algunas que incluso cuentan con una especie de tarima de concreto donde suele descansar el féretro antes de ser metido en el nicho. Pues nos contaba que a veces se lograba colar gente hasta estas tarimas, pero siempre eran atrapadas, porque cuando se quedaban dormidas en ellas, eran despertadas por las almas que descansaban en los nichos, por lo que salían corriendo asustados.

También nos contó, que en las escaleras a través de las cuales se llega a la cripta de los héroes, se suele aparecer una mujer vestida de negro, que entre sollozos, habla con los visitantes que acudan solos a este lugar. La mujer es, según se piensa, alguna deuda de los enterrados en dicha cripta, que aún después de muerta regresa, para seguir pidiendo por su pariente.

El cuidador nos contó además, que ellos, cuando hacían sus guardias de noche, evitaban pasar solos por ciertos lugares, ya que el ambiente era demasiado pesado; fue así que nos llevó al pabellón de los suicidas, donde quizá por efectos del viento se terminó cayendo uno de los floreritos de uno de los nichos de hasta arriba. Mientras seguíamos la melodía de una de esas tarjetitas de felicitación llegamos a otro pabellón también de ambiente pesado, al que el cuidado llamó “el pabellón de los catalépticos”, es decir, de gente que prácticamente fue enterrada viva, al desconocerse el estado cataléptico de los mismos.

También llegamos hasta el pabellón de los infantes, donde, según el cuidador, en sus guardias nocturnas, era posible oir a niños riendo y corriendo, sin que hubiera posibilidad de que hubiese un solo niño que se hallara tan tarde en el lugar.

¿Conoces más historias del Cementerio General? Pues Cuéntame una historia

En Punta Hermosa existen muchas casas preciosas habitadas por la élite limeña, que muchas veces son dejadas al cuidado de guardianes cuando pasa la temporada de verano. Mucha de esas casas son alquiladas en la temporada baja. Una de aquellas, es la Casa del General, cuya dirección no diré para evitar ciertos inconvenientes, pero se ubica por el malecón.

En fin, una prima mía hace guardianía en esa casa, y si bien no duerme en la misma casa, sino, en un cuarto anexo, en el patio de aquella, puede decirme que no existe persona que alquile esa casa que aguante más de un mes en ella ya que el fantasma que habita dicho inmueble, se encarga de hacerles la vida imposible.
Uno de los últimos inquilinos de la casa, fue una vidente que tampoco aguantó el mes en el interior y que le dijo a mi prima, que tuviera bastante cuidado si entraba a la casa porque al general, cuyo espectro habitaba este hogar, no le agradaba que ingrese gente que no sea de su familia.
Un día, por causas que escapaban de sus manos, y con la autorización de los dueños, mi prima y su bebé, se quedaron en la sala de la casa a dormir. Grande fue la sorpresa de ella, al comprobar que la casa penaba, ya que le arrancaban las sábanas, e incluso llegó a ver la forma del general en el inmueble. Ella solo atinó a cubrirse junto a su bebé, hasta la cabeza e insultar (como le enseñaron en su pueblo), para que dejaran de fastidiarla.
Ella procura no entrar en la casa a pernoctar, aunque el terco espectro ya ha osado presentársele una vez al pie de su cama. ¿Conseguirá alguien permanecer más de un mes en la mencionada casa si huir espantado por el espectro del general?
Cuéntame una Historia

 

¿Conoces la casa de la que te hablo o alguna similar?

Sin lugar a dudas, muchos de ustedes deben haber escuchado esas historias de terror estadounidenses, en las que se cuenta que dos chicos, van manejando su camioneta, o carro, cuando de repente, se les aparece en el camino una muchacha, de bellos rasgos que les pide que la lleven. El mito suele contar, que por lo general, los hombres, que son los que comúnmente, son las

víctimas de este fantasma, dejan subir a la muchacha y que en el camino ella o misteriosamente desaparece, o los lleva a su muerte.
En el caso de Perú, también existen historias de fantasmas de las carreteras, de hecho una vez tuve la oportunidad de escuchar este mito, como la experiencia de un familiar cercano. Aquella persona me contó, que en el camino de Ica a Lima, que suele ser desolado, cuando se venían en un auto con otras personas conocidas, vieron a lo lejos a un hombre que cruzaba delante de ellos, el hombre tenía el rostro quemado y cuando el que conducía lo vío dio más velocidad al auto, algunas de las personas que estaban con mi familiar en el auto le preguntaron por qué no se había detenido a ayudar a aquel hombre, a lo que el hombre y mi pariente contestaron que era mejor así, porque era imposible que alguien estuviera por esa zona a esas horas de la noche, y que no había ningún accidente cerca, y que además, en esa zona, solían aparecerse espectros de gente que había muerto en pasados accidentes de carretera, y a quienes no se debía recoger por nada del mundo ya que si lo hacías, te seguirían por siempre.

¿Te has encontrado con algún fantasma de la carretera? Pues cuéntame una historia y a asustarnos se ha dicho.

También escuché un relato similar contado sobre el distrito de Santa Anita. Un mototaxista recoge a una señora, y la señora le pide que la lleve y le va dando las coordenadas, al final el taxista es llevado hasta el cementerio y la señora baja de la moto, y al hacerlo el conductor se da cuenta de que no tiene pies sobre los cuales sostenerse y que está flotando… y asustado, suele huir del lugar, que es lo mejor que puede hacer ya que, se cuenta, que este tipo de fantasmas, con conocidos como “condenados”, en algunos casos. ¿Conocías una historia así?

Caso II: Espíritus que se pelean

Hace una noche, a eso entre las 3:30 y 4 de la mañana, me dio insomnio y no podía dormir. Así que estuve en silencio mirando el techo  y por primer vez sin prender la TV. En eso escucho como si alguien saliera de la habitación de al lado (usada como depósito) y que luego camina (si sonar sus pasos  o sea rosando cosas) hasta llegar a otra habitación (también clausurada). Ojeo por el rabillo de mi puerta porque quiero bajar a los servicios y afuera no hay nadie. Dejo de mirar y se vuelve a oír que entran de nuevo a la otra habitación, sueno mi manija y el sonido de afuera se paraliza, salgo y no hay nadie, veo la puerta de al lado, donde duerme mi primo y está cerrada con candado (no había llegado todavía) y veo la puerta de mi otra prima y la luz está apagada… Bajo a los servicios, regreso, me vuelvo a meter a mi cuarto, pongo el pestillo y de nuevo escucho que alguien sale de una habitación, veo afuera por el huequito que hay en la puerta y sigue sin haber alguien….

Cuando les conté a mis primas me dijeron que seguro me habian estado molestando las calaveritas que están al lado de mi cuarto (en el cuarto clausurado), esas de las que ya les hablé antes, aquellas a las que mi abuela les paraba gritando para que dejaran de pelearse.

Y anoche me pasó otra anécdota rara, pero se las cuento luego. Aunque está si da pena porque tiene que ver con un niñito.