Archivos de la categoría ‘Historias de fantasmas en la playa’

Las historias de fantasmas siempre se han encontrado entre mis favoritas, y es que es difícil encontrar alguna persona que no tenga una que contar. Hoy fue una velada entre primas y obtuve historias nuevas. Titulo esta historia “El niño en el camino”

niño_oscuro

G trabajaba hacia muchos años en el club de la U que se encuentra en un camino desde la Antigua Panamericana Sur, o al menos así lo recuerdo.

Cuando querías ir al club, antes de llegar a sus atractivos, tenías que caminar por un largo camino desolado hasta dar con el control de seguridad, en ese trayecto algo extraño le pasó a G.

©wendywongwriter

Terminaba el turno de G y era de noche, pese a que era verano, un extraño frío se sentía en el ambiente. G y su hermana, junto a una amiga, estaban en el sendero a las cabinas de seguridad y en el trayecto se separaron por aproximadamente 3 minutos, tomando G la delante.

En eso, mientras G caminaba, vio venir en el camino a un niño. Intrigada G saludó al niño, quien muy educadamente le devolvió el saludo y se detuvo a conversar. G, preocupada porque un niño pequeño andara tan tarde por aquel desolado lugar le preguntó ¿A dónde vas?, a lo que el niño contestó: A mi casa. G, quien aún sigue siendo algo distraída se despidió diciéndole, “Ok, pero ten cuidado, es muy tarde”, tras ello, el niño simplemente se despidió y siguió caminando en dirección opuesta a G, por donde venían su hermana y la amiga.

G decidió quedarse en ese punto del camino hasta esperar que su hermana y su amiga la alcanzaran. Cuando dieron con ella les preguntó ¿Vieron al niño?, a lo que estas contestaron -¿Qué niño?. G explicó entonces lo que acababa de pasar y las tres muchachas apresuraron su camino hacia las cabinas de seguridad para avisar de la presencia de un niño en esa zona. Cuando llegaron los de seguridad les dijeron que lo que habían visto era una aparición típica del lugar que a veces solía interactuar con los visitantes y que solía hacer presencia cuando la noche caía y menos gente había en el sendero. Las jóvenes dudaron, pero no pudieron seguir replicando cuando el de seguridad les cuestionó – ¿Si hubiera sido un niño real no creen que ustedes también lo hubieran visto? si es el único camino que hay por esa zona.

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mar oscuro

Dicen que en el mar oculta muchos misterios en sus profundidades, pero a veces, esos misterios escapan de las aguas, y se hacen presentes a aquellas personas que confiadas en su singular belleza, se atreven a estar cerca de él en ese momento intermedio en que el día termina y la noche empieza.

G trotaba aquella tarde por la playa Arica, al sur de Lima (me han contado muchas historias sobre esta playa). Al comienzo todo iba bien y G seguía trotando de Arica a San Pedro en compañía de su pequeño perro. El problema fue al regresar. La tarde estaba por terminar y G inició el camino de regreso para que no lo atrapara la noche en el trayecto. En eso, a lo lejos, G vio levantarse una extraña figura que surgía del mar y que se acompañaba de una criatura misteriosa que podrá haber pasado por un perro de no ser por la rara compañía que tenía y por la veloz forma de moverse aproximándose cada vez más hacia donde estaba G.

G, asustado, acortó camino a su casa por un sendero alterno mientras el perro ladraba tratando de espantar a la criatura de su dueño. Cuando el can vio medianamente lejos a su dueño, empezó a seguirlo y juntos llegaron a salvo hasta su casa.

Aquella noche el pequeño animal no quiso entrar a la casa, y se quedó en el patio, ladrando y aullando toda la noche, mientras G descansaba dentro ya más aliviado del susto que se había llevado aquella tarde. Al día siguiente, cuando G salió en la mañana a alimentar a su mascota, encontró al pequeño animal muerto sin ninguna explicación en la entrada de la casa.

Dicen que los perros son los animales más fieles, y al parecer la pequeña mascota de G lo habría protegido durante toda la noche de aquel ser que vio en la playa y que lo habría tratado de seguir hasta su casa.

‪#‎sirenas‬ ‪#‎aparecidos‬ ‪#‎terror‬ ‪#‎brujería‬ ‪#‎sustos‬

Fue hace muchos años, cuando era pequeña y jugaba con mis primos en la chacra, al lado de la casa del abuelo. Las chacras de Ica son grandes, y las casas de las familias, no están tan cerca. La pampa también es grande. Ese día, jugábamos a las chapadas y escondidas, una mezcla de los dos juegos cuando de repente, se me ocurrió esconderme detrás de una especie de depósito que había en la chacra. Uno de esos depósitos de adobe que parecen un cuartito pequeño. El cuartito tenía todas las puertas y ventanas cerradas, con candados, como si se guardara algo muy importante, o peligroso dentro.

Mi curiosidad, me distrajo un momento del juego, y quise ver qué había adentro de ese depósito. Noté que había un agujero en uno de los ladrillos de adobe y me empiné para ver. Dentro había un hombre, o lo que parecía un hombre muy raro, al que se lo veía la cara, y de repente vi sus mano huesudas acercándose, estiradas hacia ese agujerito por donde yo miraba. El miedo me paralizó, pero seguí mirando hasta que pude ver uno ojos que asustaban y que parecían se muerto, y sali corriendo desde la chacra hasta la casa del abuelo, y no paré hasta esconderme debajo de unas mantas.

Los que jugaban conmigo, vinieron tras de mí, y los mayores también. Cuando me preguntaron qué pasó, solo dije que había un hombre dentro de la casa, que quería atraparme. Todos fueron a ver, quitaron los candados de la casa, pero no había nadie. Años más tarde, la casa se cayó con el terremoto de Ica, me pregunto si el hombre que vi y que no estaba allí habrá desaparecido con la casa, o estará penando por la chacra.

Las Jarjachas, son seres de la mitología andina que, a diferencia de los condenados o almas en pena, son realmente personas vivas. Las jarcjachas, físicamente, adoptan distintas formas, según las historias, aunque la más popular es la de mitad hombre y mitad llama. Para que una persona se vuelva una jarjacha, ha tenido que cometer un acto incestuoso.

Las Jarjachas, reciben este nombre, por el peculiar sonido que las identifica “jar-jar-jar” y que es la antesala de su ataque. Se cree que la Jarjacha es capaz de hipnotizar o atraer a su víctima para luego asesinarla.

En ciertas historias, se dice que la Jarjacha no es consciente de que lo es, ya que la transformación se da durante la noche, y en horas del día es una persona normal. También se dice, que en ciertos casos su fin no es asesinar, sino simplemente asustar a los pobladores. Otro mito alrededor de las Jarjachas, es su rasgo de inmortalidad, se piensa que las personas más viejas de una población, cuya edad no puede revelarse, pueden ser unas jarjachas, ya que como estas, nunca mueren por causas naturales.

En la costa, a las Jarjachas se las suele llamar “lloronas”, y suelen caracterizarse por caminar bastante rápido, por lo que es casi imposible atraparlas. Del mismo modo, estos seres, presentan como alas, y suelen vestir siempre de negro.

El mito dice que es recomendable no enfrentarse solo a uno de estos seres, y que si se los enfrenta, es mejor hacerlo en grupo y portando, entre sus utensilios sogas de pelo de llama, crucifijos y armas de metal que asustan a la Jarjacha. Los mitos de captura de Jarjachas en la costa, muestran que estas no logran ser plenamente identificadas. En un caso local, me contaron hace poco, que hace como veinte años los pobladores de la localidad donde vivo atraparon a una “llorona” y la apalearon, al parecer, la llorona logró escapar, pero a todos les pareció muy sospechoso, ver al día siguiente, a una de las mujeres más viejas del distrito, llena de vendas.

El Cementerio Presbítero Matías Maestro, es el cementerio más antiguo de Lima. Aquel fue inaugurado en mayo de 1830 y aunque la fecha del primer entierro se registre en dicha época, fue mucho después que la gente de Lima recién se animó a enterrar a sus muertos allí, ya que era el primer cementerio en extramuros, es decir, que no se encontrara en las clásicas catacumbas de las iglesias.

La antigüedad de este cementerio, ha hecho que en aquel se encuentren tumbas de ilustres personajes como presidentes, historiadores, grandes pensadores, poetas, religiosos y hasta héroes del país. Visitar el cementerio es una experiencia única, que permite no solo conocer la última morada de insignes personajes, sino también conocer tumbas que son verdaderas obras de artes.

Hace algunos años, tuve la oportunidad de visitar este cementerio cuando realicé una investigación sobre epitafios para la Universidad. La verdad nos colamos, porque no te dejan entrar al menos que tengas a un familiar enterrado allí. Llevamos flores, para que nos permitieran el ingreso, y poder así leer los epitafios que necesitábamos para nuestra investigación. Fuimos como antes del mediodía. La primera impresión fue espectacular y nos recibió la escultura de un extraño árbol que parecía seco, entonces no lo sabíamos, pero se trataba del árbol de la muerte.

Tomada en el Cementerio General

Tomada en el Cementerio General

El árbol de la muerte, fue una imagen que vimos repetida en muchos nichos del cementerio. Así que nos dio curiosidad e investigamos un poco. El árbol de la muerte estaba en muchas tumbas del siglo XIX, especialmente y según supimos, podía estar en relación al árbol de los colgados, y también  con el árbol de la vida, de cuyo fruto naciera la condena a muerte de los hombres.

El día que fuimos al cementerio, nos atrapó uno de los cuidadores, pero como nuestra visita no tenía malos fines, nos contó algunas cosas del cementerio para ayudarnos a nuestro trabajo y aumentar nuestro interés por el recinto.

Como este blog es para contar historias, te contaré alguna de las historias que nos contó el cuidados del Presbítero.

Existen criptas subterráneas en el cementerio, algunas que incluso cuentan con una especie de tarima de concreto donde suele descansar el féretro antes de ser metido en el nicho. Pues nos contaba que a veces se lograba colar gente hasta estas tarimas, pero siempre eran atrapadas, porque cuando se quedaban dormidas en ellas, eran despertadas por las almas que descansaban en los nichos, por lo que salían corriendo asustados.

También nos contó, que en las escaleras a través de las cuales se llega a la cripta de los héroes, se suele aparecer una mujer vestida de negro, que entre sollozos, habla con los visitantes que acudan solos a este lugar. La mujer es, según se piensa, alguna deuda de los enterrados en dicha cripta, que aún después de muerta regresa, para seguir pidiendo por su pariente.

El cuidador nos contó además, que ellos, cuando hacían sus guardias de noche, evitaban pasar solos por ciertos lugares, ya que el ambiente era demasiado pesado; fue así que nos llevó al pabellón de los suicidas, donde quizá por efectos del viento se terminó cayendo uno de los floreritos de uno de los nichos de hasta arriba. Mientras seguíamos la melodía de una de esas tarjetitas de felicitación llegamos a otro pabellón también de ambiente pesado, al que el cuidado llamó “el pabellón de los catalépticos”, es decir, de gente que prácticamente fue enterrada viva, al desconocerse el estado cataléptico de los mismos.

También llegamos hasta el pabellón de los infantes, donde, según el cuidador, en sus guardias nocturnas, era posible oir a niños riendo y corriendo, sin que hubiera posibilidad de que hubiese un solo niño que se hallara tan tarde en el lugar.

¿Conoces más historias del Cementerio General? Pues Cuéntame una historia

En Punta Hermosa existen muchas casas preciosas habitadas por la élite limeña, que muchas veces son dejadas al cuidado de guardianes cuando pasa la temporada de verano. Mucha de esas casas son alquiladas en la temporada baja. Una de aquellas, es la Casa del General, cuya dirección no diré para evitar ciertos inconvenientes, pero se ubica por el malecón.

En fin, una prima mía hace guardianía en esa casa, y si bien no duerme en la misma casa, sino, en un cuarto anexo, en el patio de aquella, puede decirme que no existe persona que alquile esa casa que aguante más de un mes en ella ya que el fantasma que habita dicho inmueble, se encarga de hacerles la vida imposible.
Uno de los últimos inquilinos de la casa, fue una vidente que tampoco aguantó el mes en el interior y que le dijo a mi prima, que tuviera bastante cuidado si entraba a la casa porque al general, cuyo espectro habitaba este hogar, no le agradaba que ingrese gente que no sea de su familia.
Un día, por causas que escapaban de sus manos, y con la autorización de los dueños, mi prima y su bebé, se quedaron en la sala de la casa a dormir. Grande fue la sorpresa de ella, al comprobar que la casa penaba, ya que le arrancaban las sábanas, e incluso llegó a ver la forma del general en el inmueble. Ella solo atinó a cubrirse junto a su bebé, hasta la cabeza e insultar (como le enseñaron en su pueblo), para que dejaran de fastidiarla.
Ella procura no entrar en la casa a pernoctar, aunque el terco espectro ya ha osado presentársele una vez al pie de su cama. ¿Conseguirá alguien permanecer más de un mes en la mencionada casa si huir espantado por el espectro del general?
Cuéntame una Historia

 

¿Conoces la casa de la que te hablo o alguna similar?

sirena peru¿Has oído de ellas? En la mitología griega eran mujeres mitad pez que estaban en las aguas del mar y que atraían a los hombres con su canto, de hecho en un famoso libro: La Odisea, se dice de cómo Odiseo pidió ser atado a su embarcación para poder oír el canto de estas mujeres-peces y no sucumbir a la muerte inevitable si estaba libre e iba tras ellas y es que, según el mito, la mujer sirena atrae a los hombres con su canto, solo con el fin de sumergirlo en las aguas y devorarlo.

En una canción peruana de Magaly Solier se narra también el mito de la sirena: “Dicen en mi pueblo que los músicos, firman un contrato con una sirena, si quieres tu saber, cuánto durara, durará el contrato, con esa sirena, en un campo oscuro tienes que coger, un puñado de quinua para la sirena, y asi la sirena se quede contando, dice la sirena que cada grano, significa un año.  Cuando la sirena, termine de contar, se lo lleva al hombre y lo suelta al mar”.

En ese segundo mito, la sirena también es una mujer del mar, ligada al canto y la música y que también tiene la meta de arrastrar al hombre hacia las profundidades tras convenir un pacto. En la canción se termina diciendo que la sirena no aplica el castigo porque se cansa de contar y el hombre se queda con el don. En otras palabras la sirena es quien se encarga de dar el don de la música a los hombres.

Ambos mitos son parte de la imagen que nos podemos recrear de una sirena, pero ¿existen realmente? ¿Has oído casos de personas que hayan tenido contacto con alguna?

En mis investigaciones mitos regionales  me he topado con algunas, y no sólo con sirenas de mar, sino también de lagunas; sobre estas últimas, son antiguas princesas de los grandes pueblos prehispánicos que han sido asediadas por algún hombre con malas intensiones que las obliga a correr por arenales hasta que  a la mujer no le queda de otra que arrojarse a un lago o laguna cercano de la que pasa a formar parte para poder escapar del hombre y en venganza, en adelante, a los hombres que en futuro se acerquen al lugar, sobre todo en las noches, los atrae con su belleza y canto para ahogarlos en sus aguas.

En la costa, en sitios como Lima, sobre todo Lima Sur, existen también algunas leyenda sobre sirenas.  Me contaron una historia sobre Lurín y  la Playa Arica, a ver si recuerdo bien cómo fue la narración: Dicen que un hombre fue a la playa a buscar a su novia, en aquel entonces (30 años atrás) no habían tantas casas en el malecón como ahora, así que fue a buscarla ya que el padre de ella era pescador y ella se encontraba ayudándolo. Entonces el hombre llega a la playa y la encuentra desierta (Algo común en la época), y ve en la orilla a su novia como flotando en el agua, el hombre la llama para que se acerque, pero la chica empieza a hacerle señas para que la siga en el agua, al hombre le parece raro, pero empieza a entrar, entonces oye desde lejos que alguien lo llama, voltea y es su novia que lo viene a buscar, el hombre se asusta, mira hacia el mar y “el doble de su novia” ha desaparecido. Cuando contaron la historia a los padres de la chica, el viejo hombre de mar (y padre de la novia) le indico a su futuro yerno que había tenido suerte, ya que aquello había sido una sirena que había intentado llevárselo haciéndose pasar por su novia.

¿Tienes historias de sirenas para mí? Pues qué esperas Cuéntame una historia

Se me antoja contarles acerca de casas embrujas famosas de Lima, pero tal vez sea para el próximo mes, buscaré en mis registros. Saludos y buenas noches, si vives en una casa embrujada, pues cuéntame una historia.

Hola Gente,  he publicado apenas ayer pero recordé viendo unas fotos que tenía otra historia que contar y pues me dieron ganas de  hacerlo.  Seguramente si eres limeño y eres amante de las playas te has recorrido todas las de Lima, pues existe en San Bartolo un mirador conocido como el Bufadero o también con el nombre del Suspiro del Diablo que te permite observar cómo las olas revientan contra las rocas y donde puedes ver salir abruptamente como un suspiro entre las grietas que se forman desde arriba.

Tuve la oportunidad de conocer ese lugar en 2007 y pese a que le tengo temos a las alturas debo aceptar que es un hermoso espectáculo, aunque tal vez algo tétrico si se va de noche o quizá sola.  Me interesé por la leyenda así que aquí les pongo lo que averigué de ella.

Lo que redacto es lo que encontré en otro blog, llamado “El Armario de María”, mientras espero la versión de un amigo de la zona. Pues cuenta la leyenda, que hubo un tiempo en el que el diablo estaba buscando un alma para reclutar en las playas de San Bartolo. El señor del infierno dio con un hombre, un tablista que tenía las características que él buscaba en su recluta y empezó a perseguirlo para robarle su alma, el tablista se escondió entre unos peñazcos y juegos de agua con ayuda de su tabla, el demonio, se dice, lo siguió, pero quedó atrapado en el acantilado y se dice que desde entonces suspira, sobre todo cuando las olas son fuertes y los tablistas salen a montar la olas, pensando en su prisión a causa de perseguir a uno de ellos.

Es curiosa esta leyenda contada desde la perspectiva de esta blogger, me recuerda mucho a las diversas narraciones que hay sobre el diablo perseguido y vuelto o encerrado en una piedra y que circulan por el sur, por ejemplo la leyenda de la mano del diablo que te contaré en un próximo texto y en el distrito de Lurín, o la del  Boquerón o la Boca del Diablo en Pucusana.

Saludos, buenas noches y pues, cuénteme una historia o su versión sobre esta leyenda.

Hola de nuevo, hace un tiempo que no escribo, bueno es a causa de un nuevo trabajo que me quita tiempo diario y que me deja sin muchas ganas de seguir frente a la computadora. Pero bueno, hoy quiero contarles sobre algunas experiencias paranormales para iniciar el ciclo de casas embrujadas que tenía propuesto para este mes.

Les contaré mi experiencia en una casa embrujada en San Bartolo, en una casa que, luego me enteré, es conocida como la Matusita del Sur – En otra oportunidad te contaremos sobre la famosa casa Matusita también, aunque como queda entendido se trata de una casa embrujada -.

Había ido a San Batolo junto con mi mejor amiga desde que tengo uso de razón, a visitar a un amigo de San Bartolo con la intención de que cocinara algo para nosotras ya que estudiaba para chef, sin embargo al final nos fuimos a caminar a las playas de San Bartolo y de Santa María para obtener unas fotos que yo quería hacer de los atarderecer, por cierto, tuve mala suerte y el día se nubló de porrazo y no pude hacer una buena toma.

El punto es que cuando volvíamos a casa de este amigo pasamos por una casa abandonada, dije bromeando que le tomaría una foto a ver qué salía.  El lugar me parecía interesante, tenía las ventanas rotas, la pintura gastada y se sentía en él una carga pesada. Bueno le saqué una foto de uno de sus costados con mi cámara digital y bueno lo dejé ahí para tener un recuerdo de esa casa que había atraído mi atención.

Cuando llegamos a la casa mi amigo y esperábamos para servirnos aguas empezamos a ver als fotos que haía tomado durante el día y vi, para sorpresa de todos en una de las ventanas la imagen de un hombre que casi podría dibujar. Era un hombre de cabeza delgada y cabello corto y lasio de facciones blancas, llevaba una camisa y nos miraba desde una de las ventanas. Pensé que era mi imaginación demasiado despierta y le enseñe la fotografía a mi amiga, ella vio y en un primer momento me dijo que no veia nada diferente, le pedi que se fijara en las ventanas y puso el zoom, en eso también bien la imagen del hombre en la ventana, mi amigo también lo vio junto con un orbe en la ventana izquierda dos espacios más allá de donde salía este sujeto.

Borramos la foto porque nos asustamos pero en las fotos que me tomé durante los días posteriores veía orbes alrededor  de mí.  Desde ahí me interesé por el tema y empecé a utilizar mis conocimientos en diseño para ampliarlos y ver qué había, encontré rostros, pero no muy claros, felizmente nignuno parecido al de hombre. Los orbes desaparecieron luego, pero nunca olvidaré esta experiencia con apariciones de fantasmas en las fotografías.

¿Te ha pasado algo igual? Pues cuéntame una historia